Tu cabeza no siempre es un rincón seguro. A veces se llena de listas interminables y pensamientos invasivos que desvían tu energía a lugares equivocados. Lo sé, yo también he estado ahí y es agotador. ¿Lo peor de todo?
A menudo, esa lista no la escribes tú, sino los demás: hijos, familia, responsabilidades, trabajo… Si te sientes atrapada en ese torbellino, estás en el HACER, funcionando solo con la mente, sin integrar corazón y vientre.
Si te detienes y miras hacia dentro, todo cambia. Todo brilla. Descubres que con toda tu naturaleza activa hay otra forma de vivir, una en la que tú decides.
Ahí comienzas a Ser Tú, a darte cuenta ¿cómo estás? y ¿qué sientes en tu mente, corazón y vientre? Desde ese espacio íntimo y personal es donde decides tú y todo comienza a cobrar sentido. Ahí te vas dando cuenta de lo que quieres transformar y vas reencontrándote contigo.
Cuando dejas ir lo que no eres, aparece lo que siempre estuvo ahí: Tú. De eso trata el método terapéutico “El Arte de Ser Tú”, de soltar el lastre y de Ser desde tu naturaleza infinita, Es un camino de liberación en cuya travesía dejarás atrás todos esos condicionantes y aprendizajes que has absorbido y ya no quieres. Y recordarás que eres esencia original que se expresa libremente y que decide ser en su frecuencia original naturalmente.
Como un tuareg que vive en el presente, sin ataduras, priorizando lo esencial. Su elegancia está en su capacidad de estar: en el calor del desierto, en la tormenta de arena o bajo la luna inmensa.
Tu bienestar es como un campo abierto, pero nadie debe acampar en él sin tu permiso. Cuando aprendes a cuidar tu energía dentro de ti, a no regalarla sin conciencia, fluye la serenidad. Lo notarás en tu cuerpo, en tu respiración, en tu presencia.
Las amapolas son frágiles a simple vista, pero contra todo pronóstico crecen en secano. Cuando confías en tu sentir e intuición, descubres que no necesitas razones para saber lo que es correcto. Tu vientre y tu corazón captan información antes que tu mente.
Un faro no duda. No se pregunta si sabe iluminar o no. Simplemente brilla, guía y está. Aunque no lo sepas, tú eres tu propio faro. Cuando conectas con tu energía vital y tu naturaleza y la expandes, todo a tu alrededor cobra sentido.
El tigre de Bengala no busca demostrar su poder. Simplemente lo encarna. No necesita correr sin sentido, porque su sola presencia impone respeto. Tu poder no está en el esfuerzo, sino en la claridad. Cuando sabes quién eres, cuando ocupas tu espacio con determinación, la vida se vuelve más fácil y liviana.
Para mi, la ternura es un lenguaje silencioso que genera confianza, abre corazones y transforma heridas. A través de ella genero espacios seguros, sin juicios, con calma y con calidez.
El disfrute es ese motor que te devuelve a tu niñez. Ese lugar donde todo era descubrimiento y juego. Allí donde hay disfrute, hay transformación.
Cuando te das cuenta que no tienes que encajar en un molde es cuando empiezas a permitirte, a permitirte brillar, ser y fluir con tu energía.
Este es el acto más valiente que podrás hacer en tu vida: ser tú. Ser tú no se trata de llegar a ningún lugar, sino de habitarte plenamente. Cuando eres tú, sin máscaras ni disfraces, inspiras. Irradias. Y todo lo demás… llega.
Tú, atención, esencia, elegancia, tierra, energía vital
Naturaleza, campo, flujo, conexión, intimidad, serenidad
Corazón, vientre, fuerza, delicadeza, olfato, confianza
Espacio, Fortaleza Interna, Núcleo, Coherencia, Expirar, Infinitud
Determinación, Presencia, Naturaleza, Estado Interno, Claridad, Facilidad.
Magia, Delicadeza, Transformación, Complicidad, Expansión, Calma
Carcajadas, apertura, travesura, movimiento, corazón, cambias
Energía vital, presencia, estado, faro, te das cuenta, ser
Vida, corazón, sol y tierra, contagiar, visión, mucho, mucho más.
¡Ya puedes entrenar a ser tú con este primer capítulo a modo de vídeo! Aprende a transformar bloqueos y practica tu estado mental sereno y consciente.